Abre los ojos

cuentos abre los ojosAmo mi trabajo, lo único que no me gusta es el lugar en donde estoy, de por si los hospitales son inquietantes, no se necesita uno que lo manden al sótano. Sin ventanas todo el tiempo parece de noche, solo nos iluminamos tintineantes luces de neón, una sola vuelta equivocada basta para perderse en la oscuridad de los fríos pasillos, trabajo con los nervios crispados, pues parece que los ruidos de todas las plantas vienen a parar aquí, si le sumamos también el de las tuberías y demás aparatos, es un completo escándalo. A todo eso supongo que te acostumbras, pero en definitiva lo que más me molesta es ese desagradable olor; pusieron en laboratorio junto a la morgue, y aunque mis compañeros lo nieguen, la muerte si huele.

Nos mudaron del primer piso por remodelaciones, ahí podíamos ver el jardín con tan solo salir al pasillo, aquí temo abrir la puerta, porque el tétrico paisaje solo muestra el transporte de cadáveres. A veces, cuando me tocan guardias solitarias, pierdo la noción del tiempo, no sé si es de día o de noche, he sentido entonces la verdadera soledad, pues resulta imposible comunicarse con alguien, ya que ni los teléfonos con cables tienen señal, son tan solo para adornar el lugar.

Si fuera mi decisión no saldría del laboratorio para nada, pero estas grandes mentes maestras de la construcción, no pusieron un baño, tengo que salir por fuerza, hasta el rincón más oscuro del sótano, cruzar la morgue, toparme con algún muertito y alzar una plegaria por él, por si acaso. Sé que es loco, también irracional, este es un hospital y son cosas comunes, pero yo solo quería hacer las pruebas de laboratorio, no tratar con personas heridas, ni mucho menos muertas. Por eso no fui doctor.

Pero, ¡aquí estoy!, encerrado en pequeño cuarto frio, con la vejiga llena, y hablando solo. Quisiera tener compañía, así al menos platicaríamos por el pasillo, me distraería un poco del lúgubre entorno y me sentiría más tranquilo. Bueno… finalmente no lo resisto más… tengo que salir, sé que mi solución temporal de cerrar los ojos no parece muy inteligente, pero así no veré los cuerpos que dejan en el pasillo cuando andan de prisa…!ahí voy!…

—¡Cuidado chico!, abre los ojos… casi chocas con mi cadáver… estos jóvenes de hoy, que no respetan ni a los muertos


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