El espíritu de Verónica

El espíritu de VerónicaVerónica era una muchacha de 15 años a la que siempre le había gustado abordar temas de ocultismo. Un día fue a una tienda en donde vendían mercancía para santeros y chamanes y pidió que le vendieran una tabla para poder comunicarse con los espíritus.

La señora que le entregó dicho artefacto le advirtió:

– No es bueno jugar a invocar almas en pena, puede que eso los moleste. Mejor búscate otra diversión.

– ¿Cómo sabe que voy a utilizar esta tabla para demandar la presencia de espíritus? Me la pidieron para un proyecto escolar.

– Tú dirás lo que quieras muchacha, pero en tu mirada se ve claramente lo que planeas y simplemente te estoy señalando que estás completamente equivocada. Pero al fin y al cabo es tu vida y no la mía.

Verónica salió pensando que la mujer sólo quería espantarla. Llegó a su casa y revisó cada una de las habitaciones con el fin de asegurarse de que estaba completamente sola. Después se encerró en su recámara, saco la tabla y comenzó a leer un conjuro maligno que había sacado de Internet.

Al terminar de decir la invocación, las cosas en el cuarto comenzaron a moverse hacia todos lados. Era una historia de Veronica terror terrible. De pronto su tocador fue volando hasta donde ella estaba y una de las esquinas la golpeó en la nuca.

Con la cabeza sangrante y aturdida por semejante impacto, la chica trató de salir de ahí, pero la puerta estaba atrancada. Lo siguiente que ocurrió fue que el espejo se desprendió de la pared y se estrelló en su rostro haciéndose añicos.

Algunos de los vidrios se le enterraron en los ojos, haciendo que perdiera la vista inmediatamente. Por último, la lámpara que colgaba del techo, se desprendió de éste, cayendo justamente sobre su cuello, lo cual terminó con su vida.

Tiempo después llegaron sus padres y hermanos únicamente para encontrar esa escena tan desagradable. Creyeron que todo aquello había sido por culpa de un terremoto, pero ninguna de las otras habitaciones de la casa había sufrido daño alguno.

Mucha gente cree que ahora esa casa está embrujada, pues en la manzana se oyen ruidos extraños.

Esta entrada fue publicada en Cuentos de terror. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *